María, 31 años, ejerció cinco años como enfermera en Barcelona antes de decidir instalarse en Francia. Nos cuenta su proceso de integración, los obstáculos encontrados y cómo Suxens la acompañó.
El impulso: ¿por qué Francia?
«Había escuchado hablar de mejores condiciones laborales y salarios más atractivos para las enfermeras en Francia. Pero lo que realmente me convenció fue la comunidad de enfermeras españolas ya instaladas en París que me animaron a dar el paso. Ver que otras habían triunfado me dio la confianza que necesitaba.»
Los primeros trámites: el laberinto administrativo
«Al principio me sentí completamente perdida. Los procedimientos administrativos franceses son complejos, y aunque mi francés era aceptable, el lenguaje administrativo era una barrera real. Fue entonces cuando una amiga enfermera rumana me habló de Suxens.»
El acompañamiento Suxens: un interlocutor dedicado
«Lo que me impactó fue tener un interlocutor dedicado que conocía exactamente mi situación y las particularidades de un expediente español. Me ayudó a preparar mi expediente de reconocimiento, me explicó cada paso en detalle y me avisó de los plazos habituales. Nunca me sentí sola en el proceso.»
Encontrar un puesto en una semana
«Seis meses después de presentar mi expediente, obtuve mi autorización de ejercicio. Suxens me puso entonces en contacto con tres centros que reclutaban activamente en la región parisina. Tuve entrevistas la semana siguiente.»
Hoy: realizada en su nuevo día a día
«Hoy trabajo en una clínica de la región parisina y estoy muy contenta. La integración en el equipo fue muy fluida. Mi consejo a todos los sanitarios europeos que lo están pensando: atrévete, y hazte acompañar por personas que conocen el terreno. Me ahorró meses de estrés innecesario.»